Velada extraña
La noche comenzó tranquila, me dirigía a mi
habitación en el segundo piso, puesto a que fue un día muy largo lleno de
trabajos y solo quería descansar, sin embargo, no pude dormir, rodaba en mi
cama invadido por el insomnio hasta las 2 de la madrugada, en donde un ruido
fuerte me sobresalto. Venia del piso de arriba, como si golpearan algo, yo solo
guarde silencio y me concentre a escuchar y al mismo tiempo intentaba
deducir que era lo que provocaba ese ruido, pero los golpes eran constantes,
uno tras otro tras otros y no se detenían, me acerque muy despacio a la puerta
de mi habitación para escuchar mejor y ahí tuve una idea clara. El ruido era
provocado por la puerta de fierro que esta en la entrada del tercer piso,
rápidamente pensé que era un gato callejero que intentaba entrar a la casa, ya
que eso había pasado días atrás, pero de un momento al otro el ruido pasó de
golpear la puerta de fierro a manipular la cerradura como si unos individuos
quieran entrar. Sin pensar retrocedí, fui a mi ropero y agarre un tubo largo
que me sobró de un trabajo y me dirigí de nuevo a la puerta de mi cuarto, tome
la perilla para salir, pero esta se encontraba fría, en ese entonces escuche
ruidos en el segundo piso fuera de mi habitación. En un segundo me hice varias
preguntas: ¿Los ladrones llegaron a entrar? ¿Qué pasará con mis hermanas que
están en la habitación de al lado? ¿Debo salir a enfrentarlos para...? Y antes
de terminar de formular la 3era pregunta, un nuevo ruido me paralizo. Era el
llanto de una mujer, un llanto fuerte, sollozo, la escuchaba tan cerca y tan
claro que parecía que viniera del otro lado de la puerta. Me invadió un miedo
terrible, era tanto que no me podía mover, solo pensar en ¿Quién o qué 'rayos
puede estar llorando de esa magnitud fuera de mi puerta? No quería salir hasta
estar seguro que pasaba, así que pegue la oreja a la puerta y el llanto se hizo
más claro, espere unos segundos a ver si paraba, pero el llanto era continuo.
Ya era suficiente, cogí valentía, dios sabe de dónde, tomé la perilla de mi
puerta y salí...
El llanto paró de inmediato cuando crucé mi puerta
y logré escuchar como algo se dirigía a las escaleras, la piel se me puso de
gallina y mis manos no dejaban de agarrar fuerte el tubo que tomé del ropero.
me quede en la puerta unos 5 segundos viendo a todos lados. Al cabo de un rato
de mi boca salieron varias preguntas, y en voz alta las comencé a pronunciar
¿Sigues ahí? ¿Porque estas llorando? ¿Te puedo ayudar? ¿Sal de donde estas para
acercarme? Mientras decía todo esto, el cuerpo me temblaba.
Al ver que no obtenía respuesta alguna, caminé sin
hacer el más mínimo ruido a la habitación de al costado, toque levemente la
puerta de la habitación de mi hermana menor y le dije que se levantará y me
siguiera, ya que si en todo caso era un ladrón que se había metido a la casa,
es a ella a quien quisiera llevar a un lugar seguro. Al salir de su cuarto me
pidió una explicación, rápidamente y en voz baja le explique todo para que esté
al tanto, obviamente omitiendo la parte donde escuche el llanto de una mujer,
no quería que se asustara, camine un poco por el pasillo que separaba nuestros
cuartos de la escalera, y al llegar a ella puse mi vista en la puerta de fierro
del tercer piso. Nada, no había pasado nada, la puerta estaba cerrada y con los
seguros puestos. Entonces ¿Quién o que pudo hacer tanto ruido? ¿Un fantasma, un
espíritu ...? Dado al llanto sollozo de una mujer que pude escuchar minutos
atrás, me parecía una buena y no muy creíble explicación.
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